viernes, 17 de agosto de 2007

los tocahuevos 3

Una vez que el onagro ( bonita palabra que según el DRAE significa asno silvestre) hizo mutis por el foro volvió la tranquilidad a la playa.
Apenas había pasado un cuarto de hora cuando, por las escaleras que dan acceso a la cala, hizo su aparición estelar una pareja de policías locales cual volátiles vedettes de revista.
Mira: el descojone.
El presunto nudista ( y digo presunto porque en ningún momento llegó a quitarse el sombrero que llevaba) que no les hace puto caso. La infeliz parejita empeñados en que se vista. El público que se les echa encima. Mi perro ladra...
-"Al sinvergüenza ese que vino a tocar los cojones es al que os tenéis que llevar..." les dicen.
- yo lo entiendo pero tenemos que cumplir con nuestro trabajo - contesta uno de los maderos.
- Con lo bien hecho que está el chico que nos tiene a todas las mujeres contentas- responde una señora de mediana edad, causando un ataque masivo de risa entre los presentes. ( Que esto de la mediana edad será dependiendo de donde cada uno esté situado, digo yo) .
Pero el cachondeo generalizado ocurre cuando uno de los policías, en un patético intento de justificar su actuación, dice balbuceando algo así como " ...Si estuviéramos en Ibiza o en Marbella todavía... pero...claro, aquí..."
¡Coño!, que nos han dao la independencia y yo sin enterarme ¡Cachislamar ! todo por no traerme el transistor...
Ya el compinche remata el gag con otra buenísima:
"Está en estudio habilitar una zona para nudistas".
Mira. Imagina esa pequeñísima cala con la gente encogiéndose y expandiéndose al capricho de las mareas. Imagínate una franja de diez metros de ancho por ciento cincuenta de largo en marea baja que se convierten en dos por cincuenta en pleamar, la gente huyendo del agua y movíendose al ritmo que marca el sol para escapar de las sombras que proyecta el bosque que tenemos detrás.
- ¿ Y cómo nos van a separar, con una raya en el suelo?
Siguen justificándose los palmeros " ...es que si un vecino nos llama..."- y replica la gente -"... llevamos veinte años pidiendo una papelera..."
Para ir concluyendo:
el nudista decide vestirse ante la inflexibilidad de los agentes de la ley ( que ahora ya son cuatro) y pone fin así a la alegre representación. En lugar de pasar el sombrero decide recoger firmas entre los habitantes de la playa para poner una denuncia, ante la guardia civil, por escándalo, amenazas e intento de agresión por parte del garrulo sicópata.
El respetable enardecido le concede su firma y su testimonio ante la imposibilidad de concederle las orejas y el rabo del animal con zapatos.
Y colorín colorado este cuento continuará en el juzgado.
Juro que los hechos narrados anteriormente son ciertos . Todos los personajes son verdaderos y cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad.
Ocurrió el domingo doce de agosto del año dosmilsiete en Arnela, una playa de Galicia.

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